Literaturgia

Todo ser humano tiene en su interior, en su alma / un sonido bajito, su nota / que es la singularidad de su ser, su esencia / Si el sonido de sus actos / no coincide con esa nota / esa persona no puede ser feliz - SOFIA PROKOFFIEVA

martes, 1 de diciembre de 2009

Cómo gustarme


Cómo gustarme este tipo mío
que se inquieta en las oficinas, que
yerra en los balcones tapiados del ajeno Microcentro.
¿Cómo no denunciarlo
si no baila arriba de los pianos del mundo,
si no destroza laptops a fierrazos?

Cómo gustarme el flaco que me acompaña
-ojeroso, flojito, mermado-
necesitado, para enfrentar a la regla constante,
de la misma música, la misma hora, el mismo lugar.


Ahí estás.
Mirate.
No te quedés ahí.
Hacé algo.
Pero no.
Tal vez mañana te levantes de esa silla
y te caches la vida de un hondazo.
Pero no:
dale que dale con la masturbación automática.

¡¡Cómo podrías gustarme, che,
esclavo de los juegos más bajos,
bolsa de huesos postrada en el colchón
de la muerte segura!!


Te voy a decir algo: si no te vas yo, me voy vos.


Nombre y apellido


No debemos olvidarnos
-a la hora de analizar un fenómeno cualquiera-
que la vida del mundo es vasta,
que no podemos abarcarlo todo.
Es así como siempre nos queda un resabio,
una pequeña parcelita de lo incognoscible
adentro de nuestra caja de ideas.
Algún día
eso incognoscible tendrá nombre y apellido.
Nombre, apellido y nada más.

Confesión

Como la fotografía que muestra a una cámara de fotos
o la palabra lapicera acá escrita
yo no puedo evitar
amar
mi amor.

A quien corresponda


Decirte que el viento guarda cambios.
Que los cambios escupen niños,
pibes o chicos, como quieras llamarlos.

Quiero decirte que me oigas decir
que nuestros globos no deben sólo remontar
ni deben ascender: nuestros globos deben volar.

Que las agujas rebotan en la carne
del que sabe tejer leyendas
pero más aún del que sabe regalarlas.



¡Tantas vueltas para socorrer a quien corresponda!

Ver, vestir y sus variantes

Siempre que te he visto distinta,

te visto

de lo mismo.

lunes, 2 de noviembre de 2009

El ring finito


Esteban le dijo a Lucía
que María había mencionado
alguna vez
que Marta le afirmó a Sebastián
que Matías había oído que Pablo
objetó enérgicamente que Luciana
no podía dejar de repetir
que Vanesa advirtió que Mariano intentó explicar
(y algo se le entendió)
que Paula le había comentado a Martín al paso
que Gabriela sabía tres cosas con seguridad:
una que estaba harta de la rutina dos que
querría ser otra persona y tres
que Manuel se animó a confesar que
Adriana anduvo cuchicheando
(por lo bajo y cautelosamente)
que Paolo le gritó a Claudio ¡Le gritó!
que Analía me miró fijo a los ojos y dijo
Todos estamos muertos.




Hoy es un día hermoso

Las canoas logran atravesar los puentes
y los edificios de calle Florida
se desgranan los rostros rígidos
al igual que las máscaras se descosen
de las personas
la lluvia ensucia el olor de los
indigentes y banqueros por igual
cayendo con suma cautela para no
olvidarse de nadie.

Hoy es un día hermoso
los viejos se desnudan y esquivan a la muerte
la muerte aprende a reír y a fallar
prometiendo intervenir sólo cuando sea
estrictamente necesario.

En un mismo segundo caben
las palomas de Playa de Mayo haciendo la paz
consigo mismas y los demás
mientras, quietas, ven aletear
pañuelos invencibles.
Yo mismo las vi volar alto
e implotar en caramelos de colores
mientras el sol libraba la batalla diaria
contra las estrellas enchufadas.
Nublado o despejado da lo mismo
si vestimos un capote negro
y escondemos nuestras medias
y lloramos en silencio.


Hoy será un día hermoso
Los poetas nos agolparemos en las esquinas:
plantaremos carpas, fogatas, guitarras criollas y
fotografiaremos, escribiremos, cantaremos
sin poder ponernos de acuerdo
sobre cómo clavarnos esta vida en el esternón.

martes, 20 de octubre de 2009

La pérdida en tres tomas

1

Las sábanas enrojecían
picantes y viciadas
humedecidas con lágrimas
de ojos tiernos
y caderas dislocadas.

Peleando con ególatra fervor
se muerden los muslos
y los besos. Sangran
con placer fanático
y no se ríen
pero se muestran los dientes
como si de matarse
entre leones se tratara.

Ése domingo pensaron que llovería
pero no
entonces destruyeron las tostadas y
los mates
y eludieron la cortesía para
atarse con cadenas a la pereza
de regalarse al otro en paz
como dos ventolinas de seda.


2

Más tarde debieron presentarse, nombrarse
apretarse las manos y trocar documentos
mas no aceptaron los nuevos rostros y
las viejas cicatrices
e hicieron luto a su manera:
dejaron fotos de pinos, playas y perlas negras
donde su presente estaba
y donde lágrimas hondas pusieron
un pajarito
que silbaría un tango
intermitentemente.

Como lapidándose a picotazos
o perforándose la carne con arañas
se prometieron amor qué tontos
e hicieron un pacto adulto
que no pudieron cumplir.


3

Desde entonces, cada vez que cae el sol
se les hierve la pava, las radios se apagan
y guardan un gato negro en el estómago
mientras sueñan con la mejilla que falta
en sus cuadras sin esquinas.



viernes, 16 de octubre de 2009

Reconfiguraciones


Llamaré al tiempo Estigma
tatuaje del número
pasado proyectado hacia un futuro
en este preciso instante que se derrama

Y daré por terminado su reino.

Llamaré Fuego a la vida
a la muerte diré Cenizas
y ambos irán a besarse
hasta el final de sus días.

Al hombre nombraré Necio
y seré su amiga por siempre
Me erigiré más bella y lejana
cuanto más se esfuerce en
aprehenderme

Y diré: tu torpeza tiene un no sé qué de hermosura.


********************

¿Y al resto de mi vida?
La llamaré un solo y único Día
Rastro ancestral sin horizontes
donde querré sentarme a leer
todo lo escrito y por escribir.




martes, 13 de octubre de 2009

Gramática del sexo

Él ausencia
ella inmediatez vocal abierta
brevedad
que penetra en su cerradura circular
con aroma a pan y a hogar estable.

Ya labios que florecen
dientes al aire
Quien levanta la mano y
se hace un bollito es él.

Él opaco ella nombre infiel
retribución injusta de su cuerpo
que se consuma donde debe.


Y donde ella gime tiritante
con los labios calientes como la lava
él pronuncia lo impronunciable
la letra helada
el aliento que se entibia despacito
cuando se aprende a morir de amor.


LICENCIA

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